¿Crear tu página web tú mismo o contratarla? Qué hacer tú y qué delegar
Si tienes un negocio, te conviene hacer tú lo que solo sabes tú y delegar el diseño, la programación, lo legal y el mantenimiento de la web. Repasamos los siete pasos, quién debería hacer cada uno y cuánto te cuesta, en horas, hacerla toda por tu cuenta.
Por Equipo Zelerix · 17 de septiembre de 2026 · Actualizado 1 de octubre de 2026

Si tienes un negocio, lo que más te conviene es repartir el trabajo: haz tú lo que solo sabes tú y contrata lo demás. Lo tuyo es decidir para qué quieres la web, contar qué te diferencia, reunir la materia prima de los textos y las fotos, y asegurarte de que el dominio (tu dirección en internet, como tunegocio.com) está a tu nombre o de que te lo traspasan cuando lo pidas. El diseño, la programación, lo legal y el mantenimiento conviene contratarlos. Crear tu página web tú mismo de principio a fin compensa en pocos casos: un proyecto personal, una idea que quieres probar o un presupuesto de cero euros.
Hoy cualquiera puede montar una web con herramientas de plantillas, de arrastrar bloques o de inteligencia artificial. Lo que conviene preguntarse es si te sale a cuenta, porque cada hora que pasas peleándote con la herramienta es una hora que no dedicas a atender clientes, a vender o a descansar. En esta guía repasamos los siete pasos para crear la web de tu negocio, quién debería hacer cada uno y cuánto te cuesta, en horas, hacerla toda por tu cuenta.
Cuándo tiene sentido crear tu página web tú mismo
Hacerla tú tiene sentido en estos casos:
- Es un proyecto personal o un hobby, y no hay clientes de por medio.
- Quieres probar una idea antes de invertir dinero, y aceptas que la web será provisional.
- Tu presupuesto es cero y la alternativa es quedarte sin web.
- Te sobra el tiempo y te gusta la tecnología.
Si estás en uno de esos casos, adelante. Si tienes un negocio que factura, o quieres que facture, sigue leyendo, porque la cuenta cambia bastante. Y si aún dudas de si te hace falta una web porque ya tienes redes sociales, lee cuándo necesitas página web aunque tengas Instagram.
Qué hacer tú y qué delegar: los 7 pasos para crear la web de tu negocio
Da igual quién la construya: toda web pasa por estos pasos. Lo que cambia es quién hace cada uno.
1. Decidir para qué quieres la web: lo haces tú
Puede que quieras que te llamen, que te reserven, que vean tu carta o que confíen en ti antes de venir al local. Una web sin un objetivo claro se queda en decoración. Esto solo lo puedes decidir tú, y es lo más importante de todo el proceso, porque de ahí sale qué botón va arriba, qué se cuenta primero y qué se queda fuera.
2. Saber qué te hace diferente: lo haces tú
Hay una razón por la que un cliente debería elegirte a ti y no al negocio de la calle de al lado: tus años de experiencia, tu forma de tratar a la gente o ese servicio que solo ofreces tú en tu zona. Quien te haga la web puede ayudarte a ordenarlo y a contarlo mejor, pero la materia prima solo la tienes tú.
3. Los textos: la base la pones tú y la redacción se puede delegar
Nadie conoce tu negocio como tú, pero escribir para una web es un oficio: hay que ser claro y breve, pensar en las palabras con las que la gente te busca en Google y conseguir que un cliente con prisa entienda de un vistazo qué haces. Lo ideal es que tú lo cuentes y que alguien con oficio lo redacte. Lo que conviene evitar es copiar los textos de un competidor o dejar publicado el texto de relleno en latín que traen las plantillas (el famoso «Lorem ipsum»).
4. Las fotos: tuyas o de un fotógrafo, mejor que fotos de catálogo
Las fotos de catálogo que se descargan de internet, como esas de gente sonriendo en una oficina de otro país, hacen dudar al cliente de que detrás haya alguien real. Las fotos de tu local, de tu equipo y de tu trabajo, aunque sean del móvil y con buena luz, le enseñan lo que se va a encontrar cuando llegue. Si puedes pagar a un fotógrafo un par de horas, es de las mejores inversiones que harás en la web.
5. El dominio: a tu nombre o con el traspaso por escrito
El dominio es tu dirección en internet (tunegocio.com) y forma parte de tu marca, así que lo más seguro es tenerlo registrado a tu nombre o al de tu empresa. Si quien te hace la web lo registra a su nombre para gestionarlo, como hacemos nosotros, lo importante es que se comprometa por escrito a traspasártelo cuando lo pidas o si te vas. Es el único paso técnico que te recomendamos supervisar personalmente: pregunta a nombre de quién se registra; si va al tuyo, guarda los datos de acceso, y si no, pide ese compromiso por escrito. Configurarlo, en cambio, sí se puede delegar.
6. Diseño, programación y preparación para Google: se delega
Aquí entra que la web cargue rápido en el móvil, que se vea bien en cualquier pantalla, que Google entienda a qué te dedicas y dónde, para enseñarte cuando alguien busca tu servicio en tu zona, y que el formulario de contacto te llegue al correo. La velocidad pesa más de lo que parece: según Google (2016), el 53 % de las visitas desde el móvil se abandonan si la página tarda más de 3 segundos en cargar. Casi nada de esto se ve a simple vista, pero es lo que decide si la web te trae clientes, y es el tipo de trabajo que un profesional hace en días y a ti te llevaría semanas aprender. Si quieres entender cómo decide Google a quién enseña, lo explicamos en qué es el SEO y para qué sirve.
7. Lo legal y el mantenimiento: se delega
Una web de negocio necesita un aviso legal, una política de privacidad y, si usa cookies (los pequeños archivos que la web guarda en el navegador de quien la visita), una política de cookies. Lo piden la LSSI, la ley española sobre servicios de internet, y el RGPD, el reglamento europeo de protección de datos. Después viene el mantenimiento: las copias de seguridad, la renovación del dominio a tiempo y los cambios que vayas necesitando. Si el dominio caduca, la web deja de verse y, cuando termina el plazo de gracia para renovarlo, el dominio queda libre y cualquiera puede registrarlo. El mantenimiento es un trabajo tedioso, y hacerlo tú le aporta poco a tu negocio.
Si miras la lista, el patrón es claro: lo que solo puedes hacer tú tiene que ver con conocer tu negocio y con que la web sea tuya. Todo lo demás es ejecución, y la ejecución se delega.
Lo que te cuesta hacerla tú: la cuenta en horas
Quien decide hacerla por su cuenta para ahorrarse el dinero solo mira un lado de la balanza. Vamos a mirar el otro con un ejemplo de números redondos.
Pongamos que aprender a manejar una herramienta de plantillas te lleva unas 15 horas y que montar la web, cambiar cosas, deshacerlas y volver a cambiarlas te lleva otras 40. Súmale las horas sueltas que pasarás durante el año arreglando lo que falle e intentando entender por qué no sales en Google, y pongamos 60 horas en total el primer año.
Ahora ponle precio a tu hora. Si eres autónomo y tu hora de trabajo vale 30 €, esa web «gratis» te ha costado 1.800 € de tu tiempo, y si vale 50 €, 3.000 €. A eso súmale lo que cobre la herramienta, si eliges un plan de pago.
Con la mitad de la primera cifra pagas una landing de 450 € o una web corporativa de 900 € en un estudio como el nuestro: la landing es una web de una sola página y la corporativa tiene hasta 5 páginas, y los dos precios llevan el IGIC incluido (el impuesto que en Canarias ocupa el lugar del IVA). Mientras la hacemos, tú sigues atendiendo a tus clientes. Si quieres comparar precios y saber qué debe incluir cada presupuesto, lo tienes en cuánto cuesta una página web en 2026.
Hay un coste más difícil de medir: las semanas o los meses que pasas sin web, o con una web a medias, mientras sacas tiempo para terminarla. En ese tiempo, quien te busque en Google encontrará a otro negocio.
Por qué «ahorrar» haciéndolo todo tú acaba frenándote
Al principio de un negocio tiene lógica hacerlo todo uno mismo: suele faltar dinero, cada euro cuenta y parece que el tiempo da para todo.
El problema llega cuando se convierte en costumbre, porque nadie hace crecer un negocio haciéndolo todo solo. Tu día tiene las horas que tiene, y si las gastas en montar la web, hacer las facturas, diseñar el cartel y responder los correos, te quedan pocas para lo que hace crecer un negocio: conseguir clientes y atenderlos bien.
Delegar consiste en cambiar horas de una tarea que otra persona hace mejor y más rápido por horas para la tarea que solo puedes hacer tú, que normalmente es la que más dinero te deja. Además, cuando dejas de cargar con lo que no dominas, trabajas más tranquilo, y eso también lo notan tus clientes.
Cómo delegar bien la web de tu negocio
Delegar mal también sale caro. Para que la web te salga como quieres, fíjate en esto:
Lleva preparado lo que solo tienes tú. Ten a mano qué haces, para quién, qué te diferencia, tus fotos, tu logo si lo tienes, tus datos de contacto y tus horarios. Con eso, quien te haga la web tiene lo que más cuesta conseguir y puede ponerse a trabajar desde el primer día.
Pide precio cerrado y plazo por escrito. Así sabes desde el principio cuánto vas a pagar y cuándo tendrás la web, y cualquier cambio que quieras después se habla y se presupuesta antes de hacerlo.
Pregunta si la hacen a medida o con plantilla. Pide que te lo digan claro, porque una web con plantilla puede valerte para empezar, pero no tiene sentido pagarla a precio de web a medida.
Asegúrate de que puedes llevarte la web y el dominio. Pregunta a nombre de quién se registra el dominio, si se comprometen por escrito a traspasártelo cuando lo pidas y desde cuándo es tuyo el código, para poder cambiar de proveedor cuando quieras. Lo explicamos en de quién es el código de tu web y por qué debería ser tuyo.
Pregunta quién te va a contestar. Lo ideal es que te conteste la misma persona que diseña y programa tu web, porque sabe cómo está hecha por dentro y puede decirte enseguida si un cambio es sencillo.
Pregunta qué incluye el precio. Comprueba si entran el dominio, el alojamiento (el espacio donde se guarda la web para que se vea en internet), las páginas legales, el mantenimiento y los cambios. Si el precio te parece muy bajo, pregunta también cuántas horas de trabajo hay detrás.
Dónde entra Zelerix
Zelerix es un estudio de Tenerife, nacido en 2026, que hace páginas web y SEO local, es decir, el trabajo para que te encuentren en Google en tu zona. Nos dedicamos justo a la parte que conviene delegar.
El reparto es sencillo. Tú pones lo que solo sabes tú: nos cuentas qué haces, para quién y qué te diferencia, y nos pasas tus textos y tus fotos. Nosotros ponemos el resto: programamos tu web desde cero para que cargue rápido en el móvil y para que Google entienda a qué te dedicas y dónde. Quien diseña y programa tu web es quien te contesta cuando nos escribes.
Esto es lo que te llevas:
- Precio cerrado, con IGIC incluido. Una landing (una sola página) cuesta 450 €; una web corporativa de hasta 5 páginas, 900 €; y la corporativa con SEO, 1.150 €. Los packs llevan el dominio, el alojamiento, las páginas legales básicas, la web en dos idiomas y 2 meses de mantenimiento. El de SEO suma el alta SEO (la puesta en marcha del trabajo para salir en Google y en Google Maps en tu zona) y 2 meses de SEO, que después sigue a 200 € al mes hasta que lo canceles.
- Plazos. La landing está lista en 3-5 días laborables y la web corporativa en 5-8, desde que tenemos tus textos y tus fotos.
- Una demo gratis antes de pagar. Te preparamos una demo de tu web para que la veas en tu móvil. Si te gusta, la terminamos, y si prefieres dejarlo ahí, no nos debes nada.
- La web es tuya. El código es tuyo desde la entrega. Si prefieres pagar a plazos, son de 6 a 12 cuotas con un recargo del 40 % sobre el precio de la web, y el código pasa a ser tuyo cuando terminas de pagar. El dominio lo registramos, lo renovamos y lo gestionamos nosotros, para que no tengas que preocuparte, y si te vas, te lo traspasamos; lo tienes por escrito en nuestras condiciones.
- Mantenimiento sin permanencia. Pasados los 2 meses incluidos, cuesta 19 € al mes o 180 € al año e incluye el alojamiento, la renovación del dominio, las copias de seguridad y los cambios pequeños, como textos o fotos. Los cambios grandes, como una sección o una página nueva, se presupuestan aparte a 40 € la hora, antes de empezar. Si un día lo dejas, te damos la web para que la alojes donde quieras.
Si tu negocio está en Tenerife, vamos a verte; con el resto de Canarias y de España trabajamos a distancia, por WhatsApp, teléfono, correo o videollamada. Hemos hecho webs para una peluquería, un estudio de tatuajes, un restaurante de La Laguna y una empresa de demoliciones de la isla, y para una pastelería y un restaurante de Mataró. Puedes verlas en nuestro portfolio de webs. La de Pollo Frito Chino, el buffet de La Laguna, saca más de 90 de 100 en velocidad en el móvil y 100 en SEO en Lighthouse, la herramienta de Google que mide la calidad técnica de una web (septiembre de 2026). Y con la web nueva que le hicimos, Demoliciones Tenerife llegó en menos de 4 meses al 4.º puesto de Google para «demoliciones tenerife» (septiembre de 2026), por delante de empresas con más de 30 años en el sector, como contamos en el caso de Demoliciones Tenerife.
Es decir, las 60 horas del ejemplo se quedan en una conversación para contarnos tu negocio y unos días de espera, y ese tiempo lo dedicas a lo que te da de comer.
En resumen
Crear la página web de tu negocio tiene siete pasos. Hay cuatro cosas que dependen de ti: para qué quieres la web, qué te diferencia, la materia prima de los textos y las fotos, y que el dominio esté a tu nombre o que te lo traspasen cuando lo pidas. El diseño, la programación, la preparación para Google, lo legal y el mantenimiento son trabajo de oficio, y ese trabajo se delega.
Hacerla entera tú te ahorra dinero, pero te cuesta horas, y si tienes un negocio, esas horas valen bastante. Si quieres que nos encarguemos de la parte que se delega, cuéntanos qué tienes y qué necesitas y te decimos qué se puede hacer, cuánto cuesta y cuándo la tendrías.
Preguntas frecuentes
¿Puedo crear mi propia página web sin saber programar?
Sí. Hay herramientas de plantillas, de arrastrar bloques y de inteligencia artificial con las que se monta una web sin programar. Lo que conviene calcular es cuántas horas te va a llevar y quién se encargará después de que cargue rápido en el móvil y de que Google entienda qué haces y dónde. Para un proyecto personal puede bastar; para un negocio, suele compensar hacer tú lo que solo sabes tú y delegar el resto.
¿Es más barato hacer mi página web yo mismo que contratarla?
Te ahorra dinero, pero te cuesta horas. Pongamos que te lleva 60 horas el primer año y que tu hora de trabajo vale 30 €: esa web te ha costado 1.800 € de tu tiempo. Con nosotros, una landing (una web de una sola página) cuesta 450 € y una web corporativa de hasta 5 páginas, 900 €, con IGIC incluido, y antes de pagar te preparamos una demo gratis para que la veas en tu móvil.
¿Qué se necesita para crear una página web?
Lo que solo tienes tú: para qué quieres la web, qué te diferencia de la competencia, un texto sobre tu negocio y tus servicios, fotos reales de tu local o de tu trabajo, tu logo si lo tienes, y tus datos de contacto y tus horarios. Además, necesitas un dominio (tu dirección en internet), a tu nombre o con el compromiso por escrito de que te lo traspasan cuando lo pidas. El diseño, la programación, lo legal y el mantenimiento los puede hacer quien te haga la web.
¿Cuánto se tarda en hacer una página web?
Si la haces tú, depende de las horas que le puedas dedicar: en el ejemplo de este artículo, entre aprender la herramienta, montarla y arreglarla, salen unas 60 horas el primer año. Con nosotros, una landing (una sola página) está lista en 3-5 días laborables y una web corporativa en 5-8, desde que tenemos tus textos y tus fotos.
¿Cómo sé si el dominio de mi web está a mi nombre?
Pregunta a quien te hizo la web en qué empresa está registrado el dominio y pide ver los datos del titular: ahí verás si aparece tu nombre o el de tu empresa. Si aparece otra persona o empresa, pide que se comprometa por escrito a traspasártelo cuando lo pidas, o que haga ya el cambio de titular a tu nombre. Nosotros registramos, renovamos y gestionamos el dominio para que no tengas que preocuparte, y si un día te vas, te lo traspasamos; así consta en nuestras condiciones.
Delega tu web con precio cerrado y demo gratis
Una landing (una sola página) cuesta 450 € y una web corporativa de hasta 5 páginas, 900 €, con IGIC incluido. Nos cuentas tu negocio y, antes de pagar nada, te preparamos una demo gratis para que la veas en tu móvil; si te gusta, la terminamos.


